Se creará una Red Lila de país para prevenir las violencias machistas

El Departamento de Igualdad y Feminismos ha presentado este lunes el primer Plan nacional de prevención de las violencias machistas , una estrategia de país que supone un punto de inflexión en la forma de abordar estas violencias y perimplicar a toda la sociedad. Se trata de un plan sin precedentes que cuenta con una inversión total de 43 millones de euros y se concreta en 222 acciones que permitirán llegar a todos los colectivos de la sociedad y generar cambios en todos los espacios: los espacios culturales, el mundo del deporte, los centros de trabajo, el transporte público, los centros educativos y el ámbito digital, entre otros.

El Plan se ha elaborado con todos los departamentos del Govern, especialmente con aquellos más implicados en el abordaje de las violencias machistas, y se ha realizado un diagnóstico compartido con las entidades feministas y con profesionales de los servicios especializados de la red de atención y recuperación de las violencias machistas para captar la realidad de todo el país y asegurar la equidad territorial. Parte importante de las raíces de las violencias machistas coinciden con las raíces de la LGBTI-fobia por lo que este Plan también tiene la capacidad de tener un efecto transformador en esta forma de discriminación y violencia por razón de orientación sexual e identidad de género.

La consejera de Igualdad y Feminismos, Tània Verge Mestre, ha arrancado su intervención explicando que “para erradicar las violencias machistas hay que atacar sus raíces, debemos responsabilizarnos todas y especialmente todos de abrir los ojos para saber cómo actuar y para tomar partido ante cualquier forma de violencia machista” . Verge ha dicho con contundencia que «toca pasar a la acción» y que «esto implica una apuesta firme por la prevención como la que presentamos hoy». La consellera ha explicado que fruto de la diagnosis que se ha hecho para elaborar el plan se ha constatado que en materia de prevención existían muchas iniciativas, pero muy fragmentadas, de carácter puntual, poco dotadas de recursos y sin una estrategia de país . Por eso “se tenían que ordenar las actuaciones preventivas que hacen tanto los poderes públicos como la sociedad civil y el sector privado para ir a la una, y se tenían que impulsar nuevas y en todas partes, para que lleguen a todos los colectivos. Ésta es la responsabilidad de un Gobierno feminista” , ha afirmado.

Una Red Lila de país para que la prevención llegue a todas partes

Una de las principales novedades del plan es la incorporación de la prevención comunitaria para asegurar una respuesta de toda la sociedad ante las violencias machistas. El plan contempla la creación de una Red Lila de país que estará integrada por comercios, mercados, centros comerciales, transportes públicos, espacios y entidades vecinales, centros culturales, ateneos y espacios deportivos, entre otros. Se realizará una extensa campaña de formaciones para todas las personas que trabajan en estos espacios para que todo el mundo sepa cómo actuar, cómo atender a una mujer que sufre violencia, a quién dirigirse y qué pasos seguir cuando se detecta una situación de violencia machista, con especial énfasis en la difusión del teléfono de atención a las violencias machistas, el 900 900 120.

También se activarán puntos lilas en los grandes eventos deportivos y culturales, como el salón del videojuego SAGA, que se celebrará próximamente. Además, se crearán figuras referentes en prevención de las violencias machistas en distintos ámbitos. Son ejemplos de ello la figura de coordinación de intimidad en el ámbito audiovisual y de las artes escénicas, que debe garantizar que no se produzca ninguna situación de violencia, especialmente en las escenas relacionadas con la sexualidad y la intimidad; los delegados y delegadas de protección en el deporte que velarán por la prevención y detección precoz de cualquier situación de violencia en los espacios deportivos o las personas referentes de prevención que tendrán todos los casales cívicos y comunitarios. La directora general para la Erradicación de las Violencias Machistas, Laia Rosich Solé, ha asegurado que «acabar con las violencias machistas requiere la implicación de absolutamente todo el mundo» y ha querido dejar claro que «las violencias machistas no son una lacra ni uno virus que nos ataca desde fuera forman parte de nuestra sociedad, de nuestra cultura y de nuestra cotidianidad”. Por ello, ha añadido «el Plan de prevención viene para quedarse, éste es el primero y supone un punto de inflexión en la manera de afrontar como Gobierno y como país esta carrera de fondo para erradicar las violencias machistas» . 

La movilidad, los transportes y el urbanismo son también espacios clave para la prevención de las violencias machistas y, en este sentido, el Plan prevé la creación de un botón lila que conectará directamente las aplicaciones móviles de los operadores de transporte público con el teléfono 900 900 120. Asimismo, se impulsará el sistema de paradas a demanda en las rutas de los autobuses que transitan por espacios poco concurridos, y se creará un buzón virtual anónimo de denuncias de violencias sexuales que se sufran o se detecten en el transporte público . Además, se llevarán a cabo marchas exploratorias por pueblos y ciudades, para que las mujeres participen en la mejora del alumbrado o en la percepción de seguridad de los espacios y que los entes locales tengan mayor capacidad de incluir la perspectiva de género en sus actuaciones de urbanismo.

El Plan pone en marcha igualmente un conjunto de actuaciones dirigidas a los hombres para romper con el machismo y contempla la creación de herramientas para profesionales que trabajen en este ámbito, un programa formativo y el establecimiento de servicios para acompañar esta transformación.

Las instituciones, motor de cambio para erradicar las violencias machistas

Otro de los ejes fundamentales del plan es la transformación de la administración pública para que sea motor de cambio en la erradicación de las violencias machistas. Por un lado, se elaborarán nuevos protocolos y se actualizarán los existentes a fin de que las acciones de prevención sean centrales y que se dejen de concebir únicamente como un mecanismo de denuncia cuando ocurre una situación de violencia. Así pues, se actualizarán en todos los ámbitos, desde el abordaje de las violencias machistas en salud a los espacios de ocio, pasando por la atención policial, e incluyendo los nuevos ámbitos de la violencia machista que reconoció la ley catalana en 2020. En el ámbito de las universidades, fruto de la aprobación del nuevo protocolo-guía ya se han iniciado las formaciones de todo el personal que interviene en la aplicación del protocolo en cada universidad.

En cuanto a la violencia obstétrica, se prevé también formar a los profesionales para evitar que ocurra y garantizar plenamente los derechos sexuales y reproductivos. Por otra parte, la Administración también debe contar con personal dedicado específicamente a la prevención. En el ámbito de los servicios sociales, por ejemplo, se crea una red territorial de referentes de género, con más de 119 profesionales distribuidas por todo el país, capacitadas para guiar a los equipos de base en el abordaje de las violencias machistas. Otra acción tiene que ver con reforzar las herramientas preventivas en los concursos públicos, como que el conocimiento de las violencias machistas puntúe favorablemente a la hora de que una entidad o empresa gestione un recurso o servicio público, por ejemplo los recursos de atención a las personas mayores. 

La educación es fundamental en un plano orientado a la transformación social y cultural del país. El ámbito educativo engloba todas las etapas, incluida la educación infantil y también la educación no formal y el ocio, que son primordiales para el desarrollo integral de las personas. 

En el ámbito escolar se crearán espacios preventivos como los puntos lilas irisados, para ofrecer información en prevención de las violencias machistas y LGBTI-fóbicas y se reforzará la Unidad de Apoyo al Alumnado en Situación de Violencia (USAV) ​​con un servicio de intervención preventiva ante posibles casos de violencias machistas. Esto supone que un equipo especializado, se desplace al centro para llevar a cabo el plan de trabajo y apoyar tanto al alumnado como al profesorado en casos de alto impacto. También se formará al profesorado referente de coeducación, convivencia y bienestar emocional (COCOBE) de los centros educativos de educación primaria y secundaria y se crearán materiales específicos para las familias como el dossier «Tenemos que hablar», que trata sobre la prevención de las violencias en el espacio digital. 

En el ámbito universitario, se incorporará una asignatura específica obligatoria sobre perspectiva de género, incluyendo contenidos de violencias machistas, en el plan de estudios de los Grado de Ciencias de la actividad física y el deporte (CAFE) de los centros de Barcelona, ​​Lleida y Pirineos del Instituto Nacional de la Educación Física de Cataluña (INEFC), y en los dobles grados del INEFC.

Libro Blanco de la Prevención de las Violencias Machistas, todo el país avanzando al mismo paso

El Plan nacional de prevención de las violencias machistas se acompaña del Libro blanco de la prevención de las violencias machistas. Estándares para el cumplimiento de la prevención en Catalunya, un documento exhaustivo que fija los estándares de calidad de todas las actuaciones de prevención para que todo el país avance al mismo paso en la lucha contra las violencias machistas. El Libro Blanco tiene como objetivo proporcionar pautas comunes que acompañen y fortalezcan el diseño, la implementación y la evaluación de las políticas de prevención de Cataluña, tanto nacionales como locales, y que permitan así maximizar la incidencia de los recursos humanos y materiales que se destinan y que la prevención sea realmente transformadora.

Este Plan supone un paso más en el despliegue de la estrategia del Gobierno en el abordaje de las violencias machistas y del conjunto de actores públicos y privados que forman parte del principal órgano coordinador del país en esta cuestión, la Comisión Nacional por una Intervención Coordinada contra la Violencia Machista (CNVM), que lidera el Departamento de Igualdad y Feminismos. Una estrategia que ya cuenta con metas relevantes como la aprobación del Protocolo marco por una intervención con diligencia debida en situaciones de violencias machistas o el Modelo de abordaje de las violencias sexuales que ha supuesto un cambio radical en el abordaje de las violencias sexuales en Cataluña. Además, se están desplegando más y nuevos recursos para acompañar tanto a los entes locales como a las entidades en su acción preventiva. Es el caso del nuevo programa de subvenciones dotado con 7,3 millones de euros para promover las políticas de prevención de las violencias machistas en el ámbito municipal y comarcal y en el que se han presentado más de 200 municipios en esta primera edición.

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Author: BCN Mag