Se aprueba la Estrategia Catalana de Adaptación al Cambio Climático para el horizonte 2030 (ESCACC30)

El Consejo Ejecutivo ha aprobado el nuevo Marco estratégico de referencia de adaptación al cambio climático para el horizonte 2030 (ESCACC30), la hoja de ruta para preparar Cataluña ante los efectos del cambio climático, dando cumplimiento a la Ley 16/ 2017, de 1 de agosto, del cambio climático, que establece las directrices estratégicas que las políticas públicas sectoriales deben seguir para reducir la vulnerabilidad al fenómeno. Con la aprobación del ESCACC30, que sustituye a Estrategia catalana de adaptación al cambio climático 2013-2020 (ESCACC20), la Generalitat deberá integrar en su planificación y programación sectorial los objetivos de reducción de vulnerabilidad que recoge el documento, a través de 312 medidas concretas establecidas para facilitar la adaptación de los entornos naturales,

El nuevo Marco propone 76 medidas para los sistemas naturales, 187 medidas para los ámbitos socioeconómicos y 49 medidas para los territorios. Los sistemas naturales incluidos son biodiversidad, agua, bosques y selvicultura, y ecosistemas marinos y de pesca. Los ámbitos socioeconómicos implicados son la agricultura y ganadería; la energía, la industria, los servicios y el comercio; las infraestructuras de movilidad; la investigación y la formación; la salud; el turismo, el urbanismo y la vivienda, los seguros y el sector financiero, además de riesgos naturales y protección civil. Por último, el ámbito territorial incluye el impacto en la montaña, el interior y el litoral. La vulnerabilidad social y la vulnerabilidad territorial se han incorporado para que se tengan en cuenta en la priorización del despliegue de las medidas y acciones de adaptación sectoriales.

ESCACC30 asume los estrechos vínculos que existen entre las actuales crisis ecológica y climática, tal y como han evidenciado las instituciones internacionales más relevantes en materia de conservación de la naturaleza, como la Secretaría del Convenio de Diversidad Biológica de las Naciones Unidas, la Plataforma intergubernamental sobre biodiversidad y servicios ecosistémicos (IPBES) y la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Unas instituciones que han manifestado que la conservación y la mejora de la biodiversidad debe convertirse en una de las herramientas más efectivas de las que disponemos para ayudar a amortiguar los efectos del cambio climático de origen antropogénico, que genera unos impactos y riesgos que pueden superar los límites de adaptación de la sociedad y los ecosistemas.

Por este motivo, desde el punto de vista del planteamiento estructural de ESCACC30, la consecución de los objetivos de reducción de la vulnerabilidad del ámbito socioeconómico y territorial están condicionados por la prevalencia y la consecución de los objetivos operativos de los sistemas naturales (biodiversidad , agua, bosques y ecosistemas marinos). Esta dependencia está en plena sintonía con lo definido por Naciones Unidas a la hora de plantear la jerarquía de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

Share:

Author: bcnmag2020