ESCI – «He sido mentora de 3 chicas. Los he ofrecido ayuda y consejo «

Empezar la universidad representa un gran paso para la mayoría de estudiantes. Yo recuerdo que tenía muchas ganas e ilusión de hacer el cambio y dejar el instituto donde había hecho la ESO y el bachillerato; pero por otra parte, toda novedad conlleva también algunas dudas e incertidumbre, ya que significa empezar a estudiar en un lugar nuevo, con nuevos compañeros, compañeras y profesores, nuevas instalaciones, nuevas maneras de evaluar, nuevas asignaturas … Adicionalmente, para la gente que no somos de Barcelona o de los alrededores, ir a la universidad también significa independizarse de casa los padres, conocer una nueva ciudad, aprender a moverse en transporte público, adaptarse a un nuevo ritmo de vida y mucho más.

Soc de Vic y recuerdo el cambio que supuso iniciar los estudios universitarios. Empecé a vivir a Barcelona con tres amigas de Vic, lo que facilitó en gran medida mi adaptación. Sin embargo, empecé el primer día en ESCI-UPF sin conocer a nadie y apenas sabía cómo moverme por la ciudad.

Si entonces hubiera existido el Programa de Acompañamiento , seguro que me habría apuntado. Más que nada, para tener una persona de referencia en la universidad a quien recurrir en caso de tener dudas, alguien que me pudiera explicar su experiencia durante los primeros cursos y apoyar en los momentos de mayor estrés.

Como entonces no había la opción, cuando he tenido la oportunidad de hablar con algún alumno de un curso superior, ya fuera en el bar, en la biblioteca o por los pasillos, he aprovechado para preguntar sobre asignaturas, profesores o trabajos. En mi caso, cuando estaba en segundo, me apuntó para ser embajadora de ESCI-UPF y fui a la Feria de Lleida con una chica de tercer curso. Durante ese día hablamos de muchas cosas y también me explicó su experiencia en segundo y tercero. Como tenía su contacto, recuerdo haberle preguntado otras dudas relacionadas con la elección de optativas, libros de idioma, temas relacionados con el Erasmus y otros. Creo que, de alguna manera, todos hemos aprovechado preguntar alumnos mayores para resolver dudas, ya que no hemos tenido desde un principio la figura del mentor.

Cuando vi que ESCI-UPF ofrecía el Programa de Acompañamiento y pedía participación de alumnos, enseguida quise participar, ya que todo lo que había vivido durante los primeros años en la universidad me despertó las ganas de ayudar a otros estudiantes que se pudieran encontrar en la misma situación que yo.

Durante este curso he estado mentora de tres chicas que empezaban primero. Debido a la Covidien-19, las clases comenzaron de forma presencial, pero con protocolos estrictos y restricciones que dificultaban las relaciones sociales (muy importantes durante la etapa universitaria). A finales de septiembre, sólo un par de semanas después de comenzar el curso, hice el primer encuentro con las «mentorades» y pudimos hacernos conocer y presentarnos. Con ese rato ya vi que todas ellas aún estaban adaptando al ritmo académico y no conocían a muchos de sus compañeros. El hecho de que las tres me tuvieran a mí de mentora también las ayudó a poderse conocer entre ellas ya establecer relación, ya que decidimos crear un grupo de Whatsapp como canal más cercano e informal donde me podían exponer sus dudas en cualquier momento.

Los mentores hemos tenido a disposición una ficha de seguimiento donde se nos planteaban temas a que transmisiones. Por ejemplo, durante el primer encuentro hablé a mis «mentorades» sobre las instalaciones, servicios, ayudas y recursos de la universidad, el funcionamiento de Sigma, aul @ ESCI o actividades organizadas por la universidad. A medida que avanzaba el curso, hemos hablado de asignaturas, profesorado, revisiones de exámenes, como citar correctamente, información sobre las pruebas PCCL para certificar el nivel de inglés y también, al finalizar cada trimestre, me han dado un breve  feedback .

Haber sido mentora de tres estudiantes durante este año atípico en el que casi todo el curso se ha hecho en remoto, con las restricciones sanitarias de cada momento, ha sido difícil porque no nos hemos cruzado por las escaleras de la universidad ni hemos podido hacer un café en la terraza. Además, en el tercer trimestre, cuando se permitió volver a las clases presenciales, los estudiantes de tercer comenzamos las prácticas y yo las he hecho a una empresa en Alemania, lo que ha hecho imposible poder encontrarnos para ESCI-UPF. Es por eso que pienso que la pandemia ha limitado mucho mi relación con las «mentorades», ya que no nos hemos podido terminar de conocer y sólo hemos hablado de los temas marcados en el Programa de Acompañamiento. Sin embargo, formar parte de este programa ha sido un voluntariado muy gratificante donde he podido ofrecer ayuda y consejo a los nuevos alumnos de primero.

Os animo a todos ya todas a formar parte de este proyecto!

Author: bcnmag2020